PRÓLOGO

Aquí sigo, metido en la iglesia. Esto se empieza a alargar más de lo que me gustaría. El ejercito enemigo ha conseguido tumbar los muros y penetrar en la aldea, ya no sé lo que puede pasar.

Desde aquí se puede escuchar como JAR sigue construyendo las catapultas en el castillo, mientras que ELV ha corrido hacia el centro urbano para poder dirigir la operación mientras estamos encerrados. EMM sigue reparando los edificios que se ven afectados para que todo siga teniendo un buen aspecto. Quizá ayude a que otras aldeas mantengan el comercio con nosotros. Y a mi lado tengo a NAF, que nos coordina a todos los monjes para que las escrituras tengan la caligrafía perfecta.

Yo solo puedo hacer una cosa desde mi posición, rezar por los soldados que luchan por nosotros con unos cuantos “WOLOLOOOO”, seguir las órdenes que me llegan del centro urbano y tratar de aportar ideas que pueden ser útiles en el campo de batalla.

Parece que la situación es favorable y le estamos ganando la partida al enemigo pero aún queda mucho tiempo para que todo vuelva a la normalidad.

Pero… ¿esto qué es?

Siguiendo con el tema de la semana, me he dispuesto a hacer una pequeña narrativa fantástica sobre nuestros días de confinamiento.

Estamos en una situación un tanto peculiar. En algunos casos se puede asimilar a una guerra ya que estamos luchando contra algo que nos quiere matar. Esta vez, sin embargo, no se trata de guerras entre pueblos, por suerte.

En el prólogo he querido hacer un símil con nuestra situación en Addmira. Todos seguimos al pie del cañón trabajando para llevar a cabo los proyectos de nuestros clientes. A pesar de estar separados, mantenemos el contacto entre todos y tenemos un buen flujo de trabajo. También trabajar desde casa puede aumentar la productividad en algunos casos.

Como explico en el prólogo, mi rol en Addmira podría asimilarse al de un monje escriba. Intento hacer mi trabajo de manera delicada para garantizar el trabajo bien hecho, no sin mantener el ritmo y la eficacia.

Llevo a cabo todas las tareas que me llegan de nuestro CEO desde el centro urbano y pensamos en la mejor manera de llevar a cabo la misión, aunque como buen escriba, necesito el consejo y la ayuda de un artista como Nolasc. Aunque sea bueno escribiendo, el verdadero experto en papeles y bases de escritura es Javier, un hacha en cuanto a como realizar el proyecto con buenas bases. Aún así, me sería muy dificil escribir sin el contenido que prepara Enrique. De hecho… ¡Ayer subió una publicación! Puedes echarle un vistazo aquí.

¡Hasta mañana queridos Addmirianos!

Iván Anguita

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